ARTÍCULO DE ACTIVIDAD FORMATIVA
Con la colaboración de

Rafael Ibarra
Comunicación SEISIDA
E-mail de correspondencia: comunicacion@seisida.net
La inteligencia artificial (IA) se está convirtiendo en una herramienta imprescindible en la mayoría de los entornos laborales, entre ellos el sociosanitario. Hoy día, cualquier conversación sobre innovación, y especialmente en el ámbito de la salud, acaba abordando la IA. La IA ha demostrado ser una tecnología capaz de transformar procesos, mejorar la eficiencia de las organizaciones y replantear incluso algunos aspectos de nuestro propio rol profesional.
Durante la actividad formativa ‘Básicos en IA’ desarrollada durante el XXII Congreso Nacional sobre el Sida e ITS y organizada por ViiV Healthcare y la Fundación SEISIDA se abordaron las grandes oportunidades que ofrece la IA en el ámbito de la salud, aunque también se incidió en los importantes desafíos que supone su empleo, especialmente en entornos sensibles como es el sociosanitario.
Esta iniciativa se engloba dentro de uno de los ejes de Hii Future, el nuevo marco estratégico impulsado por ViiV Healthcare para activar y escalar la innovación colaborativa en VIH en España. Una iniciativa que incorpora legado y experiencia en proyectos de innovación.
Cuando se habla de IA no nos referimos a una única tecnología, sino a un conjunto de herramientas y modelos capaces de realizar tareas que tradicionalmente requerían capacidades humanas, como aprender, interpretar información, comunicarse o tomar decisiones.
Dentro de este campo destacan dos conceptos clave: Machine Learning y Deep Learning.
El primero son un conjunto de sistemas que aprenden a partir de ejemplos etiquetados por personas.
Un ejemplo cotidiano es el filtro de correo no deseado. Por otro lado, el Deep Learning se refiere a modelos que aprenden observando patrones y comportamientos sin necesidad de instrucciones explícitas.
Gracias a esta evolución tecnológica se ha llegado a un nivel mucho más avanzado de inteligencia artificial, especialmente con la aparición de la IA generativa.
EXISTEN DISTINTOS TIPOS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL
IA generativa: Es la que ha experimentado un crecimiento más visible desde finales de 2023. Permite generar textos, imágenes, vídeos, audios y otros contenidos de manera automática.
IA conversacional: Incluye asistentes virtuales y chats inteligentes con los que interactuamos mediante lenguaje natural.
IA predictiva: Analiza grandes volúmenes de datos para realizar predicciones y detectar patrones, por ejemplo en flujos de pacientes, evolución de enfermedades o demanda asistencial.
IA agéntica: Va un paso más allá, ya que no solo responde preguntas, sino que puede ejecutar procesos de manera autónoma siguiendo instrucciones previas.
Uno de los aspectos más relevantes en el uso de la IA es el llamado prompting, es decir, la capacidad de formular correctamente las instrucciones y contextualizar adecuadamente aquello que necesitamos.
Cuanto mejor definamos el contexto, el objetivo, el tono y el formato esperado, más útil será el resultado obtenido.
Por eso no es lo mismo preguntar “Explícame qué es el VIH” que pedir “Necesito explicar a un paciente recién diagnosticado qué es el VIH utilizando un lenguaje sencillo, breve y tranquilizador”.
La calidad de la respuesta depende en gran medida de cómo planteamos la interacción.
IA Y TRANSFORMACIÓN DIGITAL EN SALUD
La aplicación de la IA es posible gracias al proceso de digitalización que el ámbito sanitario lleva desarrollando desde hace décadas. La existencia de grandes volúmenes de datos clínicos y organizativos permite aplicar modelos inteligentes para mejorar la toma de decisiones y optimizar procesos.
Actualmente, las principales líneas de aplicación de la IA en el entorno sociosanitario son:
Automatización y eficiencia de procesos
La IA permite reducir tareas administrativas repetitivas para que los profesionales puedan dedicar más tiempo a la atención directa.
Accesibilidad a servicios de salud
Existen herramientas capaces de analizar síntomas y orientar diagnósticos, especialmente útiles en enfermedades raras o situaciones complejas.
Personalización de tratamientos
El análisis de datos clínicos y genéticos facilita tratamientos más adaptados a las características individuales de cada paciente.
Nadie duda ya hoy de que la aplicación de la IA en el ámbito sociosanitario tiene importantes beneficios.
Entre los principales destacan: diagnósticos más rápidos, optimización de tiempos, mejora de la calidad asistencial, prevención más precisa y una atención más personalizada.
Pero el uso de la IA también conlleva una serie de riesgos y desafíos que deben considerarse y cuando se use se debe importante mantener una mirada crítica y prudente respecto a determinados aspectos: la privacidad y protección de datos, los sesgos algorítmicos, la dependencia tecnológica, o la posible pérdida de criterio profesional.
La clave no está en frenar la tecnología, sino en utilizarla de forma responsable, identificando dónde aporta valor y cuándo existen riesgos que deben gestionarse.
Herramientas como ChatGPT o Microsoft Copilot pueden resultar muy útiles, pero nunca deben utilizarse para compartir información identificable de pacientes.
Todos los datos deben estar anonimizados y es fundamental revisar las políticas de privacidad de las plataformas utilizadas.
Otras como NotebookLM son de gran utilidad para trabajar con documentos y contenidos formativos.
Esta IA permite, entre otras acciones, generar podcasts automáticos, crear resúmenes en vídeo, elaborar cuestionarios interactivos y construir mapas mentales o infografías.
A diferencia de otras herramientas, NotebookLM trabaja exclusivamente con las fuentes que el usuario proporciona, lo que permite un mayor control sobre la información utilizada.
Por ejemplo, si un profesional sociosanitario necesita formar a otros compañeros sobre VIH puede subir documentación especializada y transformar automáticamente ese contenido en materiales más dinámicos y accesibles, como podcast o videos.
Otras herramientas, como presentatios.ai son capaces de convertir documentos directamente en presentaciones visuales.
Ahora bien, es importante subrayar que la IA no sustituye el criterio profesional. Su principal valor reside en apoyar tareas que permitan ahorrar tiempo, resumir información, adaptar contenidos, mejorar la comunicación y facilitar la formación.
En España, la IA aplicada a la sanidad está regulada por el RGPD, la normativa europea de productos sanitarios y el futuro AI Act. Estas normas exigen supervisión humana en las decisiones clínicas, protección reforzada de los datos de salud, evaluaciones de impacto y control de riesgos, especialmente en sistemas de IA considerados de “alto riesgo”, como los de diagnóstico o apoyo terapéutico.
CONCLUSIÓN
La inteligencia artificial ya está transformando el ámbito sociosanitario. No reemplaza la experiencia ni el criterio de los profesionales, pero sí puede convertirse en una herramienta de gran apoyo para mejorar procesos, optimizar recursos y ofrecer una atención más eficiente, accesible y personalizada.
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